Mostrando entradas con la etiqueta Clío. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Clío. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de abril de 2020

De dónde venís, amores

¿De donde venís, amores ?
¡Bién sé yo de donde!


Juan Vásquez, Badajoz c. 1500 - Sevilla d. 1560

viernes, 20 de septiembre de 2019

Coraje sin recompensa



“Fue en España donde los hombres aprendieron que es posible tener razón y, aun así, sufrir la derrota; que la fuerza puede vencer al espíritu, y que hay momentos en que el coraje no tiene recompensa.” Albert Camus



Los republicanos y la memoria europeaROBERTO RODRÍGUEZ ARAMAYO - Berlín - 29/07/2009 - EL PAÍS

Alemania ha decidido rehabilitar la memoria de aquellos que fueron considerados "traidores" contra Hitler, y hay que felicitarse por ello, dada su especial carga simbólica. Francia ha enaltecido desde siempre a quienes integraron la célebre Resistencia gala, y uno de sus héroes, Jean Moulin, tiene calles o plazas por doquier.

Los republicanos españoles tuvieron el paradójico destino de luchar junto a los aliados y salir victoriosos en la Segunda Guerra Mundial para luego ver que todo ello no tenía ninguna repercusión en la España de Franco, un rebelde que se alzó en armas contra el régimen establecido e hizo triunfar su sedición gracias al apoyo del nazismo y el fascismo. Las instituciones europeas deberían desagraviar públicamente a quienes lucharon por la libertad y los valores que sustentan las democracias occidentales. La Guerra Civil española no fue un asunto meramente doméstico, sino el preámbulo de una contienda ideológica sin precedentes que asoló a Europa y al mundo.



También el concierto internacional de naciones debería tomar cartas en el asunto y tener un gesto cuyo simbolismo resultaría muy pedagógico para las nuevas generaciones europeas. Como diría Obama, podemos hacerlo y, además, deberíamos hacerlo cuanto antes, para saldar una deuda pendiente y dejar las cosas en su sitio de una vez por todas. Este tipo de gestos, lejos de ser una cuestión baladí, afianzan los cimientos de nuestra memoria histórica colectiva y perfilan uno u otro tipo de ciudadanía europea. Claro que resulta raro reclamárselo a la ONU o cuando menos al Parlamento Europeo, mientras una iniciativa similar no prospere tan siquiera en el Congreso de los Diputados español. Habrá que seguir preguntándose por qué.






(...)     Diez años después, seguimos ¿igual?

sábado, 29 de junio de 2019

Hollywood y la Leyenda Negra (IV)

En la película 1492: la conquista del Paraíso (1992) se muestra una Castilla sombría que no cesa de ejecutar herejes.

Dado que la Inquisición española mató a unas 3.000 personas en tres siglos, sería de esperar que, puesto que Enrique VIII asesinó a más de 50.000 católicos, en las películas sobre su reinado se mostrasen continuas ejecuciones. Pero no.




La gesta de Francisco Pizarro conquistando con menos de 170 hombres el Imperio inca es desvirtuada destacado que fue un traidor por matar a Atahualpa, como en el filme británico La caza real del sol (1969).

Por el contrario, los ingleses y angloamericanos no profundizan sobre cómo traicionaron, entre 1787 y 1871, 389 tratados firmados con los indios, practicando métodos de limpieza étnica.



Años después, Felipe II decidió invadir Inglaterra por el continuo ataque de los corsarios, la ejecución de María Estuardo y las persecuciones contra los católicos ingleses. Organizó una gran armada que en 1588, tras un encuentro con la flota inglesa, acabó zozobrando por una tormenta.

En la película británica Elizabeth: la Edad de Oro (2007), se muestra a Walter Raleigh dirigiendo un barco inglés en llamas contra la flota española, provocando la gigantesca explosión de numerosas naos españolas, aunque la realidad es que la armada se hundió varios días después por el temporal.



Los gobernantes españoles introdujeron mejoras en América y pusieron fin a los sacrificios humanos y al canibalismo. Los monarcas Isabel I, Carlos I y Felipe II desarrollaron una red de hospitales y universidades que beneficiaron a todos, fueran españoles o nativos.

El Gobierno de los Estados Unidos no reconoció la ciudadanía a todos los indios hasta 1924, cuatro siglos después.

1607. Tras su llegada a Virginia, los colonos ingleses cometieron crímenes contra los indígenas. Si bien el capitán John Smith destacó por su crueldad, aparece como un personaje amable y bondadoso en Pocahontas (1995). El profesor estadounidense Theodore Jojola, de origen indio, comentó que "el gobernador inglés Ratcliffe es transformado [por Hollywood] en un conquistador español ávido de oro".



En Bailando con lobos (1990), el protagonista, un teniente de la Unión, hace amistad con una tribu de sioux en la que un anciano enseña el casco de un conquistador diciendo que los que lo trajeron llegaron en la época del abuelo de su abuelo, y que con el tiempo los echaron, dando la impresión de que no hubiese habido durante dos siglos una presencia continuada española en California, Florida, Nuevo México o Texas.



Al llegar a lo alto de la colina, Theodore Roosevelt -Medalla de Honor del Congreso de Estados Unidos y futuro presidente norteamericano- “disparó a los españoles que se retiraban, viendo caer a uno, y aunque no estaba seguro de que lo había matado, se jactó: ‘Yo maté con mi propia mano a un español como a una liebre".

Atrás quedaba el hecho que 700 españoles habían resistido el ataque norteamericano de unos 15.000 hombres en la colina de San Juan (Cuba) durante 11 horas y que carecían de las temibles ametralladoras Maxim. Roosevelt llegó, además, cuando los Buffalo Soldiers -militares afroamericanos- habían ganado el altozano y no quedaban sino cuerpos ametrallados. Sin embargo, en producciones de Hollywood como Rough Riders (1997) o Noche en el museo (2006), Roosevelt es descrito como un héroe que libera a pueblos oprimidos y que se merece una distinción.



Una vez que empezaron las hostilidades en Cuba, surgieron películas justificando su invasión. El poder de la tergiversación ha tenido el peso suficiente para que, más de un siglo después de esa guerra, "le fuese concedida al torpe coronel de voluntarios y luego presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt una Medalla de Honor del Congreso que los propios mandos militares estadounidenses de la época consideraron que no se merecía". Mató por la espalda a un soldado que huía y cuyo destacamento tenía 20 veces menos hombres que el atacante.



Los estadounidenses J. Stuart Blackton y Albert E. Smith, rodaron la que está considera la primera película bélica de la historia. Se llamaba Tearing Down the Spanish Flag (Rasgando la bandera española) (1897) y mostraba el arriado de la insignia nacional mientras se izaba la de EE UU sobre el castillo del Morro del puerto de La Habana. Obtuvo un gran éxito, así como su secuela, Raising Old Glory Over Morro Castle (Levantando la vieja gloria sobre el castillo del Morro) (1899). La revista The Phonoscope hizo la crítica: “La bandera española baja, y hacia arriba flota la de barras y las estrellas. Se derrumba el símbolo de la tiranía y la opresión que ha gobernado en el nuevo mundo durante cuatrocientos años, y se alza la bandera de la libertad.”




“El mensaje transmitido en Piratas del Caribe es que robar, torturar y matar españoles, vender, comprar y abusar de mujeres hispanas y saquear no solo está justificado, sino que es un acontecimiento alegre, una auténtica diversión (…) La población afroamericana consideraría inadmisible que en los parques Disney hubiese una atracción, ambientada al son de una alegre música, que mostrase africanos capturados por piratas”. 
Vicente Boisseau, Premio del Ministerio de Defensa por La imagen de la presencia de España en América (1492-1898) en el cine británico y estadounidense.

La leyenda negra española que ha difundido Hollywood
V. G. Olaya para @ELPAIS



 La "Armada Invencible" y la Calzada de los Gigantes 

 Leyenda Negra (III)

sábado, 26 de enero de 2019

domingo, 11 de noviembre de 2018

sábado, 6 de octubre de 2018

Neandertales y cromañones 'se mezclaron'

Svante Pääbo, Premio Princesa de Asturias 2018 de Investigación Científica y Técnica





Los humanos modernos tuvieron sexo con los neandertales

JOSÉ MANUEL NIEVES - MADRID , 27-10-09



Si esta afirmación la hubiera hecho cualquier otra persona, seguramente no habría merecido una sóla línea de comentario. Pero no, ha sido el mismísimo Svante Pääbo, director de genética del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Alemania, una de las organizaciones científicas más importantes del mundo.
Svante Pääbo, el mismo que revolucionó a la comunidad científica internacional al presentar, el pasado mes de febrero, su proyecto más ambicioso, el primer borrador de un genoma de neandertal completo. Más de 3 mil millones de pares de bases (lo que supone cerca del 60% de todo el genoma) conseguidas a partir de ADN obtenido directamente de fósiles de neandertal. Pues bien, durante una conferencia pronunciada recientemente en el Cold Spring Harbor Laboratory, cerca de Nueva York, y recogida por el Sunday Times, Pääbo dijo estar «seguro de que las dos especies tuvieron relaciones sexuales», aunque la cuestión, añadió, es averiguar cómo de «productivas» fueron esas relaciones.



Para aclarar ideas, un poco de historia: los humanos modernos, los que son como nosotros, llegaron a Europa hace unos 40.000 años, y la encontraron ocupada por otra especie humana, parecida pero no igual a la nuestra. Los neandertales reinaron en el continente europeo durante varios cientos de miles de años, pero desaparecieron relativamente rápido con la llegada de los nuevos pobladores. Ambas especies, los neandertales y la nuestra, convivieron sin embargo durante un periodo que oscila entre los 10.000 y los 12.000 años.
http://www.abc.es/20091027/ciencia-tecnologia-paleontologia-evolucion/humanos-modernos-tuvieron-sexo-200910270913.html

sábado, 22 de septiembre de 2018

Biología evolutiva

“¿Te has parado alguna vez a pensar por qué tienes una cabeza? Parece que tener una cabeza es un prerrequisito si eres algún tipo de vertebrado: un pez, un anfibio, un reptil, un ave o un mamífero. También tienen cabeza muchos invertebrados, pero algunos no. Para responder a la pregunta ¿por qué tenemos cabeza?, nos resultará útil saber en qué momento nuestros antepasados desarrollaron este elemento anatómico”.

He aquí de nuevo el enfoque evolucionista de las cuestiones filosóficas más elementales.

Para producir un ser humano se ha tenido que dar tal concatenación de sucesos contingentes que la probabilidad combinada de todos ellos es ínfima. Alice Roberts repasa los más importantes con minuciosidad de anatomista.




“Da igual lo bien adaptado que estés si te cae un meteorito encima”, escribe Roberts en referencia al asteroide Chicxulub que cayó hace 66 millones de años sobre la península del Yucatán y causó la extinción de los dinosaurios, dejando de paso la vía libre para la diversificación de los hasta entonces marginales mamíferos primitivos. “Si Chicxulub no hubiera chocado con la Tierra, es muy poco probable que hubieran aparecido humanos en el planeta”. En todo caso, solo conocemos una historia de la vida en el universo, la de la Tierra, y en esas condiciones no hay manera de calcular la probabilidad de que haya ocurrido. Solo el tiempo dirá si la vida —y en particular la vida inteligente— es un suceso probable o si, como nos parece ahora, se trata casi de un milagro.


Cada parte de nuestro cuerpo tiene un origen evolutivo, o en realidad varios, en acumulación uno detrás de otro hasta generar un resultado de exquisita improbabilidad. El origen del cráneo y de los sentidos; la forma en que un grupo de arcos branquiales se transformó en la laringe y las articulaciones maxilares que hoy nos permiten hablar; la organización segmentada del cuerpo (como se revela en las vértebras y las costillas) y nuestra relación profunda con las moscas y demás insectos y artrópodos; el pulmón y el corazón, el tubo digestivo, los genitales, las extremidades y todo lo demás.

Todo ello permeado por una sensación reconfortante de improbabilidad.

Cueva de El Castillo en Puente Viesgo, Cantabria. Manos en negativo



El enigma sin resolver de lo que nos hace humanos. J. Sampedro @ELPAÍS

La increíble improbabilidad del ser. La evolución y cómo hemos llegado a ser humanos. Alice Roberts.

sábado, 12 de mayo de 2018

Juguetes prehistóricos

La gente de la cultura Magdaleniense decoró las paredes rocosas de Altamira en España y de Lascaux en Francia. Pero los magdalenienses no se limitaron a la pintura. En el registro arqueológico de este periodo abundan objetos decorativos artesanales: bisutería de hueso y conchas, y estatuíllas talladas en hueso, marfil o cuerno.

Una de estas figuras, hallada en la localidad pirenaica de Istúritz, representa un león de las cavernas y está esculpida en un fragmento de cornamenta de reno de unos 10 centímetros de largo. Los arqueólogos sugieren que era un colgante ritual. Pero existe otra explicación: pudo haber sido el juguete de un niño.




León de Istúritz




Se está revisando el registro arqueológico para identificar objetos, como el león de Isturitz, que pueden haber pasado desapercibidos como juguetes infantiles. Muchos de los candidatos son estatuillas supuestamente religiosas que fueron etiquetadas así.


Durante mucho tiempo los niños, al igual que las mujeres, eran invisibles en la interpretación arqueológica. En una disciplina históricamente dominada por los hombres y sus sesgos, el hecho de que un artefacto prehistórico pudiese haber pertenecido a un niño probablemente ni se les pasara por la cabeza.


Los juguetes invisibles de la prehistoria 
B. Martín @ELPAÍS

sábado, 20 de enero de 2018

La "Armada Invencible" y la Calzada de los Gigantes



La Calzada de los Gigantes es un paraje natural situado en el condado de Antrim, en la costa norte irlandesa. Su singular aspecto se debe a la cristalización de la lava volcánica en columnas de basalto hexagonales. Este lugar geológico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986. Su nombre proviene de la tradición oral irlandesa, según la cual dos gigantes que vivían uno aquí y otro en Escocia, habrían construido esta pasarela para poder pelearse, pues el tamaño de ambos hacía imposible que ningún barco aguantase su peso. Existen formaciones rocosas análogas en Final’s Cave, Escocia, a 14 millas cruzando el mar.

Cerca de aquí naufragó el galeón español Gerona el 30 de octubre de 1588. En él se hacinaban 1500 hombres procedentes del hundimiento de otros navíos de la “Armada Invencible”. En mayo habían zarpado de Lisboa 130 barcos y 30.000 hombres procedentes de los tercios de Flandes. Entre el 16 de septiembre y el 26 de octubre, 25 de ellos naufragaron en estas costas.

El romanticismo del XIX pintó un cuadro amable en el que los españoles fueron socorridos por los nativos, enemigos a muerte de la reina inglesa.

Pero la historia real nunca es bella. Diez mil españoles perecieron en Irlanda, bien ahogados, bien en la soga, bien a hierro. Veinticuatro hombres a bordo del Nuestra Señora del Socorro se rindieron en la bahía de Tralee; fueron inmediatamente ahorcados. En el Condado de Mayo, un mercenario escocés llamado McLaughlan asesinó a 80 extenuados náufragos. 72 supervivientes más fueron ejecutados en la ciudad de Galway. Matanzas semejantes tuvieron lugar en las islas de Mutton y Clare. En Donegal, 560 hombres a las órdenes de Alonso de Luzón se toparon con una columna de caballería. Tras varios enfrentamientos, les prometieron seguridad si se rendían. Los masacraron en cuanto entregaron las armas.

En la Biblioteca Nacional de Dublín existe una gran cantidad de literatura sobre los naufragios de la «Spanish Armada». Un nombre aparece repetidamente: Francisco de Cuéllar, capitán del San Pedro, náufrago en Sligo, quien escribiera su aventura: la “Carta de Francisco de Cuellar”, publicada en Londres en 1885. El manuscrito permaneció escondido trescientos años en la Real Academia de la Historia. En 1884 lo rescató el Capitán Cesáreo Fernández Duro y desde entonces ha sido objeto de constantes reediciones anglosajonas.

De 1.200 hombres que viajaban con Cuéllar sobrevivirían apenas 300. Fueron despojados de cuanto tenían. Él mismo sería herido y desnudado por los nativos. Aun así, tuvo suerte. La región estaba infestada de soldados ingleses. Temerosos de que los españoles alentaran una rebelión, las órdenes eran matarlos allí donde los encontraran y castigar con la misma suerte a cualquiera que les cobijara. Cuéllar describió a los nativos como paupérrimos salvajes. «Su naturaleza es la de bestias en medio de las montañas». «Viven en chozas de paja y duermen en el suelo». A pesar de la religión común que les trajera San Patricio en el año 432, es lógico imaginar que una población tan pobre viera en los ricos españoles un inesperado regalo. Cuéllar escapó de Crange hacia Castletown, al Este, buscando la protección de O'Rourke de Leitrim, caudillo local que acogió a los españoles y pagaría su delito con la vida: fue ahorcado en Londres en 1590. Recuperado de sus heridas, el capitán marchó hacia el norte bordeando el Lago Melvin que separa los condados de Leitrim, Donegal y Fermangh.

En Portrush, Irlanda del Norte, condado de Antrim, está el impresionante castillo de Dunluce. Colgada sobre un acantilado, la fortaleza parece inexpugnable. Al otro lado de la carretera están las ruinas de la iglesia de Cuthbert's. Se supone que ahí está enterrado el bravo Alonso Martínez de Leyva, capitán de La Rata Encoronada, quien después de naufragar en el condado de Mayo mantuvo unidos a 600 españoles en territorio enemigo. El Gobernador de Connacht, Richard Bingham, quien tan eficaz se había mostrado en las ejecuciones de náufragos desarmados, rehusó el enfrentamiento.

Leyva acampó cerca de la bahía de Killybegs durante nueve días, hasta que apareció el maltrecho Gerona. El barco fue reparado y a mediados de octubre zarpó con 1.300 hombres. Un vendaval castigó el sobrecargado navío, hundiéndolo en Lacada Point, en el turístico Giant's Causeway, cerca de Dunluce Castle. Fue el último barco español hundido en Irlanda. La leyenda cuenta que sólo nueve sobrevivieron. Sus restos se descubrieron en 1966 y descansan hoy en el Ulster Museum de Belfast.
Cuéllar llegaría poco después de este desastre y daría cuenta de él en su carta. También contó que durante su estancia «socializó» con algunas mujeres locales, lo que quizá podría explicar algo del mito de los «black irish». Con la ayuda del Obispo de Derry, escapó a Escocia y de ahí a Holanda. No fue el final de sus penalidades. Su barco fue bombardeado por los holandeses en cuanto lo avistaron. Otra vez náufrago. Además, doscientos setenta españoles fueron asesinados ante sus ojos antes de que pudiera ponerse a salvo y escribir su carta a Felipe II.


http://www.tsc.com.ar/notacomp.php?id=775



martes, 31 de octubre de 2017

Lutero, padre del nacionalismo germano

Dice la leyenda que el 31 de octubre de 1517 el monje agustino Martín Lutero (1483-1546), escandalizado por el vergonzoso espectáculo que la Iglesia ofrecía e indignado por la venta de indulgencias, clavó en las puertas de la iglesia de Wittenberg las 95 tesis que desafiaban el poder de Roma. Se cumplen por tanto 500 años y Alemania está celebrando con fasto este aniversario.

El cisma luterano es la manifestación de un problema político. A través de él se expresa el nacionalismo germánico de la primera hora y por eso Martín Lutero es celebrado y exaltado en Alemania cada vez que a ese nacionalismo le sube la temperatura. En 1983 pasó sin pena ni gloria en la RFA el quinto centenario del nacimiento de Martín Lutero, que tan festejado fue en tiempos de Bismarck. En 1883 el emperador Guillermo I encabezó el desfile del cuarto centenario del nacimiento de Martín Lutero en Eisleben.


Martín Lutero. Lucas Cranach, 1526
Nationalmuseum, Estocolmo 



Para que el héroe Lutero exista tiene que haber un monstruo al que él se enfrente. El relumbrón germánico ha necesitado siglo tras siglo como condición sine qua non para su exaltación que el sur mediterráneo sea oscuro y atrasado, inmoral y decadente, vago y poco fiable. Es en tiempos de Lutero cuando el adjetivo welsch —una denominación geográfica poco precisa para referirse al sur— pasó a significar latino o románico, y malvado e inmoral al mismo tiempo.

La “libertad luterana” no resiste una mirada cercana y libre de prejuicios. Comenzó provocando una guerra espantosa que se llamó la Guerra de los Campesinos y que dejó más de 100.000 muertos en los campos del Sacro Imperio. Porque los campesinos se creyeron de verdad aquellas exaltadas predicaciones en boca de Lutero y de otros que clamaban contra las riquezas acumuladas por los poderosos de la tierra con Roma como garante de tales injusticias.

Los príncipes alemanes, cuyo propósito era básicamente oponerse al emperador, no pensaron que alentar aquella efervescencia antisistema (Carlos V y el catolicismo) pudiera volverse contra ellos.



Carlos V. Juan Pantoja de la Cruz, 1605, copia de Tiziano


Algunos clérigos revolucionarios se mantuvieron fieles a sus principios hasta el final y fueron ejecutados, pero Lutero decidió sobrevivir. Lutero se pone al servicio de los príncipes alemanes y alienta la violencia brutal con que los grandes señores germánicos acabaron con estas rebeliones de campesinos: “contra las hordas asesinas y ladronas mojo mi pluma en sangre, sus integrantes deben ser estrangulados, aniquilados, apuñalados, en secreto o públicamente, como se mata a los perros rabiosos”.

Desde entonces Lutero se convierte en el gran valedor de las oligarquías señoriales, en el garante teológico de un feudalismo tardío que mantuvo a Alemania en un estado de pobreza y atraso ya superado en España y en la mayor parte del sur. El enquistamiento por la vía religiosa de estas oligarquías impidió la unificación de Alemania e hizo posible una supervivencia anómala del sistema feudal en esa parte de Europa. Uno de los primeros estados alemanes en abolir las leyes de servidumbre fue la católica Baviera en 1808, pero el proceso no culminó hasta mediados del siglo XIX en la zona oriental

Lutero no operó la destrucción de las iglesias, sino que creó otra. Se formó un nuevo cuerpo sacerdotal que también condujo al rebaño hacia donde debía ir. Solo que ahora ese cuerpo de pastores sirve únicamente al señor del territorio. Lutero recibió del príncipe de Sajonia, como primera prueba de gratitud, el que había sido su antiguo convento en Wittenberg. Es un muy bello palacio, donde se instaló con su nueva esposa, sus parientes y sus criados. Había nacido en el seno de una familia muy humilde y estos lujos, como monje agustino, no se los hubiera podido permitir nunca.

La "libertad religiosa" es probablemente el tótem lingüístico más afortunado de Martín Lutero. Pero lo cierto es que el nuevo clero creó una versión del cristianismo que fue la única aceptable y todas las demás fueron proscritas y perseguidas; la católica por supuesto, pero también los anabaptistas, calvinistas, menonitas, etcétera.

Sin embargo, siglo tras siglo, Lutero se ha paseado por la historia de Europa inmune a la verdad, a los hechos y a la lógica.

Porque aplicar la “libertad religiosa” en sentido luterano es lo que hicieron los Reyes Católicos en España, a saber, que todos los súbditos deben tener la misma religión que su señor terrenal. Este es el principio conocido como cuius regio, eius religio. Pero es evidente que los Reyes Católicos no pueden ser padres de la libertad religiosa, aunque hicieron exactamente lo mismo, porque, como dice Castelar, nosotros no somos luteranos ni pertenecemos a la raza germánica.

Casi una cuarta parte de los bienes raíces del Sacro Imperio cambiaron de manos, entre las confiscaciones de propiedades eclesiásticas y las de aquellos que abandonaron los territorios protestantes por negarse a acatar la conversión forzosa.

Lutero fue no solamente anti-latino sino furiosamente antisemita. El programa nazi está prefigurado en Martín Lutero, que dedicó a los judíos párrafos espeluznantes: “Debemos primeramente prender fuego a sus sinagogas y escuelas, sepultar y cubrir con basura a lo que no prendamos fuego, para que ningún hombre vuelva a ver de ellos piedra o ceniza”.

El primer gran pogromo de 1938, la Noche de los Cristales Rotos, fue justificado como una operación piadosa en honor de Martín Lutero, por su 450 cumpleaños. A las elecciones de 1933 concurrió Hitler con un soberbio cartel donde la imagen de Lutero y la cruz gamada aparecen juntas.







Con idéntica ferocidad alentó y justificó Lutero la quema de brujas, que dejó en Alemania no menos de 25.000 víctimas. Llevamos tantos miles, millones de muertos con este asunto que es mejor no hacer cuentas.

Desde que se produjo la reunificación y vino luego el euro como mágico elixir, Alemania está en un tiempo nuevo y afronta sin sombras una hegemonía europea incontestada. Ni España ni Italia parecen darse mucha cuenta de cuán necesarias son para compensar esta hegemonía y andan perdidas, sin poder superar el complejo de inferioridad que asumieron hace siglos. Porque con todo esto llegamos al gran asunto que aquí se ventila: el de la superioridad moral frente al porcino mundo no protestante, en el cual vivimos y que ha sido tan absolutamente asumida.

María Elvira Roca Barea
Martín Lutero, mitos y realidades - @ELPAIS











María Elvira Roca Barea
Imperiofobia y Leyenda Negra
Editorial Siruela

sábado, 2 de septiembre de 2017

Isaac Peral


El submarino fue botado en Cádiz el 8 de septiembre de 1888. Diez años más tarde, España perdió su doble estatus como potencia naval y colonial cuando fue barrida por la con una facilidad insultante. Para entonces, tanto Isaac Peral como su submarino habían corrido una suerte paralela. El inventor había muerto en 1895 en Berlín, ciudad a la que había viajado para operarse de un cáncer de piel. Tenía 43 años y había renunciado a su sueño de seguir construyendo submarinos. Desmoralizado y harto de zancadillas, pidió la baja en la Armada, que ni siquiera le concedió una pensión.

En cuanto a su submarino, se pudría literalmente en el arsenal gaditano de La Carraca, expoliado de sus elementos de valor y usado como retrete por el personal del astillero.


El "Submarino Peral" durante las pruebas de Navegación. Cádiz, 1889. 



Isaac Peral y Caballero nació en Cartagena (Murcia) en 1851, donde estaba destinado su padre, capitán de Infantería de Marina. Ingresó en la Marina a los 14 años. Navegó en 32 buques. De sus 25 años de servicio, 16 los pasó embarcado. Alcanzó el grado de teniente de navío. Pasó apreturas para mantener a su mujer y sus cinco hijos.

Fue un hombre de ciencia. Realizó cartas hidrográficas. Publicó trabajos sobre álgebra, geometría y huracanes. Cayó enfermo cuando un barbero le cortó por accidente una verruga en la sien y desde entonces se dedicó a la docencia. Era un pionero de la electricidad. La idea del submarino surgió en 1885, cuando la Marina Imperial alemana amenazó con bloquear islas españolas en el Pacífico. 

Consiguió que el Gobierno aceptase su proyecto, que resultó muy polémico y tuvo apasionados defensores y detractores. Él mismo diseñó los planos, aunque no era ingeniero naval; y sería también el comandante del sumergible, que tenía una dotación de 12 hombres. Costó 300.000 pesetas de la época, cuando el precio de un acorazado rondaba los 40 millones.

El día de la botadura la expectación era enorme. Y también el escepticismo. Un ingeniero pidió al general Montojo que prohibiese el acto. Peral pintó una línea con yeso en el casco y aseguró que el agua no la rebasaría. Y así fue. La maniobra fue un éxito y comenzaron las pruebas de mar. En los meses siguientes el submarino realizó una inmersión, siguió el rumbo fijado, lanzó torpedos… Pero el Gobierno canceló el proyecto. «No pasa de ser una curiosidad técnica sin mayor trascendencia», dictaminó el informe que lo sentenciaba.

No solo eso, Peral fue arrestado por un incidente absurdo. Viajó con su mujer a la Exposición Universal de París. Tenía permiso del capitán general de Cádiz, pero no el del ministro de Marina. Pasó dos meses en una celda. Pero su fama ya era tal que el ministro se vio obligado a ponerlo en libertad sin cargos.







«Los ingleses le pusieron un cheque en blanco para que trabajase para ellos, pero era un patriota y se negó». «El submarino -dijo- será para España o para nadie». Siguió inventando: un proyector, una ametralladora eléctrica, un varadero múltiple… Fundó una empresa para instalar alumbrado público en ciudades. Pero incluso entonces se topó con la incomprensión. «Quien pasee por la calle tendrá tremendos encontronazos con los malditos palos», publicó un periódico.

Las autoridades españolas consintieron el espionaje, por mucho que Peral protestara. Las grandes potencias tenían barra libre para ver los trabajos. Incluso un oscuro traficante de armas, Basil Zaharoff, habría conseguido al parecer los planos. Ingenieros alemanes reconocerían más tarde que el proyecto de Peral les sirvió de modelo para construir la flota que causó estragos en la Primera Guerra Mundial.

"Isaac Peral, el visionario hundido" @ABC



sábado, 3 de junio de 2017

Leyenda Negra (III)

Hubo una acción simultánea del resto de Europa occidental y posteriormente de Estados Unidos contra un poder español que aspiraba a la monarquía universal, todo ello sustentado por la ocupación del universo americano. Calificarlo o no de leyenda negra queda bastante a gusto del lector.

Parece difícil, dado el volumen de los improperios, que esa España respondiera plenamente a la realidad (la catástrofe demográfica que siguió al desembarco español en América la causaron las enfermedades). Hay, sin embargo, coincidencia de autores en que lo que hubiera de leyenda estaba motivada por la necesidad de oponerse al asfixiante poderío de los Austrias.

Los holandeses se convirtieron en nación, según declaraciones de los propios interesados, en su lucha secular (1568-1648) contra España, y el vituperio de todo lo hispánico era peldaño obligado para la formación nacional del calvinismo militante.

A los franceses de Richelieu (siglo XVII), el cerco de posesiones españolas en sus lindes orientales estimuló el pensamiento de las fronteras naturales —la línea azul de los Vosgos—, allí donde debía señorear París para que Madrid no les acogotara.

Para Italia, inventora del Renacimiento, era bochornoso que una España que hablaba tan mal el latín le pasara en todo la mano por la cara.

Inglaterra, desde que rompió con Roma en 1534, necesitaba un enemigo poderoso para irse formando como gran potencia excéntrica a Europa (como hoy puede verse con el reciente referéndum). ¿Quién mejor para ocupar esa posición que la católica España que, además, le llevaba 100 años de delantera en la aventura americana?

En el siglo XVIII los recién inaugurados Estados Unidos debían abominar del papismo al sur de las Treces Colonias

El imperio, como vemos, servía por el solo hecho de existir a todos sus rivales como instrumento indispensable de forja nacional. Y esa sí que es toda una leyenda del color que el lector prefiera. 

M. A. Bastenier para @ELPAIS - España: Modo de Empleo


mestizaje-marriage-inka
Matrimonio de la ñusta Beatriz, sobrina del último inca, Huaina Capac, con Martín de Loyola, sobrino de San Ignacio de Loyola - Museo Pedro de Osma, Lima, Perú




Felipe II y la Leyenda Negra



domingo, 14 de mayo de 2017

Artemisia y el odio

Artemisia Gentileschi aprendió el oficio en casa y tuvo ocasión de perfeccionarlo en Florencia, bajo la protección de Cosme II de Medici. Se convertía así en la primera mujer que accedía a la Academia de Pintura y en el asombro de una ciudad “moderna” en la que pudo entablar amistad con Galileo Galilei.






Artemisia, hija del pintor florentino Orazio Gentileschi, fue violada por uno de los maestros que se ocuparon de instruirla, Agostino Tassi. Las penurias y las torturas que hubo de sufrir hasta prosperar la denuncia convirtieron el arte en un espacio de justicia más o menos subconsciente, un lugar donde Artemisia ejercía de pintora y de tribunal de los hombres.



Artemisia Gentileschi - Judith Beheading Holofernes - WGA8563.jpg


La artista romana acudía una y otra vez al mito de Judit y de Holofernes, al sacrificio del Bautista, al martirio que Jael infligió a Sísara, un capítulo gore del Antiguo Testamento que recrea la frialdad de la heroína judía clavando un cincel en la cabeza del general del ejército de Canaán.

El tenebrismo proporciona un contraste elocuente al criterio teatral de Gentileschi. No puede ser más explícita ni más abundante la sangre que mana de la garganta de Holofernes en el lienzo de 1613, como no puede ser más parecido el rostro de Judit al de la propia Artemisia.






Se hacía justiciera la pintora, vengaba en los lienzos los obstáculos de una carrera contra corriente que la ha transformado en mito del feminismo por su capacidad emancipadora, por su valentía, por su independencia, por su vocación viajera -Nápoles, Venecia, Londres- y por el respeto que llego a adquirir en la fiebre estética del barroco italiano.

Rubén Amón @ELPAIS

sábado, 1 de abril de 2017

Alonso Mudarra






Alonso Mudarra (c. 1510 - 1 de abril de 1580), compositor y vihuelista español del Renacimiento. Hizo innovaciones tanto en música instrumental como vocal y forma parte del grupo de los siete vihuelistas españoles del siglo XVI cuya obra ha llegado hasta nosotros.

No se conoce con seguridad el lugar de su nacimiento, pero se sabe que pasó su juventud en Guadalajara, en casa de los Duques del Infantado, Diego Hurtado de Mendoza e Iñigo López, a cuyo servicio estuvo durante muchos años. Fue en ésta ciudad donde seguramente recibió educación musical.

Probablemente fue a Italia en 1529 con Carlos I de España, junto con el cuarto duque del Infantado Iñigo López.

A su regreso a España, se ordenó sacerdote en 1546 en la catedral de Sevilla, donde permaneció el resto de su vida. Mientras estuvo en la catedral, dirigió todas las actividades musicales que allí se realizaban, actividades de las cuales nos han quedado bastantes documentos, como la compra y ensamblaje de un nuevo órgano y su trabajo junto al compositor Francisco Guerrero en varios eventos.

El 7 de diciembre de 1546 publicó en Sevilla Tres libros de música en cifra para vihuela con piezas propias y transcripciones para vihuela y vihuela y voz de otros compositores renacentistas.

Murió en Sevilla, y de acuerdo con su voluntad, su considerable fortuna fue repartida entre los pobres de la ciudad.










miércoles, 8 de marzo de 2017

Isabel Barreto, la primera almirante


La Conquista sigue siendo un periodo condenado al ostracismo, en este caso por lo incómoda que resulta para ciertas ideologías pujantes y el rechazo consciente de las carpetovetónicas. Llama la atención la atonía con que se trata comparado con las historias de piratas: la casi desconocida exploración del Pacífico por los españoles le da veinte patadas a cualquiera de ellas.

La figura femenina ha pasado prácticamente desapercibida en el relato colonial, en el que el conquistador típico era un varón soltero de unos treinta años, a pesar de que se calcula que aproximadamente uno de cada cuatro colonos españoles en América era mujer. Esto se debe a que en las crónicas, la mayoría escritas por frailes o misioneros, se las suele omitir. El caso es que existe una larga tradición hispana de mujeres acompañando a sus soldados, pero es lo que tienen los prejuicios, que se perpetúan.





Hay una expedición asombrosa por varios aspectos únicos, el segundo viaje del adelantado Álvaro de Mendaña a las islas Salomón. No solo es el viaje más largo realizado en el Pacífico con esos cascarones de madera de apenas trescientas toneladas que llamaban naos, sino que además acabó siendo dirigido por su esposa, doña Isabel Barreto, primera almirante de la historia de España, además de gobernadora y adelantada.

Y aquí llega lo mejor del asunto… lo que se conoce viene escrito por mano de un enemigo acérrimo, el piloto mayor de la expedición, el portugués Pedro Fernández de Quirós.

Isabel nació en Pontevedra en 1567, en el seno de una rica familia de exploradores y gobernadores portugueses. La familia se trasladó al virreinato del Perú, donde formaron parte de la alta sociedad limeña. Allí conoció en 1585 a Don Álvaro de Mendaña, que con cuarenta y cuatro años le doblaba la edad, y con el que se casó.

Mendaña había descubierto las islas Salomón en su primer viaje y desde entonces había dedicado la friolera de veinticinco años a obtener la autorización pertinente para volver y poblarlas, además de aprestar la expedición; en estos preparativos ayudaron los cuarenta mil ducados que puso doña Isabel de su dote (que al cambio actual equivalen a un montón de dinero, más o menos) y la llegada del nuevo virrey don García Hurtado de Mendoza.

En 1595 la pequeña flota se hizo a la mar desde El Callao en busca de las míticas Salomón, de donde supuestamente salió el oro para construir el famoso templo bíblico. Formaban parte de ella casi trescientos hombres entre feroces soldados y supersticiosos marineros, que protestaron amargamente por la presencia de noventa y ocho mujeres y niños a bordo.

Las primeras islas que encontraron las bautizó Mendaña como islas Marquesas en honor del virrey. En la siguiente etapa del viaje, los días pasaban, la comida se consumía, pero ni rastro de las dichosas islas, a pesar de que su localización era conocida. El piloto mayor se convirtió en el centro de todas las críticas, aunque hay que decir que no era culpa suya, sino del deficiente sistema de cálculo de la longitud usado en la época. ALEJANDRO GARCÍA
Continuará


Isabel Barreto, la reina de los mares del Sur


No fueron solos. Mujeres en la conquista y colonización de América


sábado, 11 de febrero de 2017

Luis de Narváez


Granada, sobre 1500-1560



Publicó en Valladolid en 1538 Los seys libros del Delphin de musica de cifras para tañer vihuela, dedicado al comendador mayor de León, don Francisco de los Cobos.





Los siete vihuelistas

sábado, 14 de enero de 2017

Ana Alcaide




A Ana Alcaide (Madrid, 1976) un viaje a Suecia con motivo de una beca para estudiar biología le cambió la vida. En principio iba a estar un año, pero al final se quedó cuatro y aprovechó la experiencia al máximo. Movida por su alma aventurera, allí descubrió la viola de teclas, un instrumento de origen sueco cuyos vestigios se remontan al siglo XIV y su nombre original es el nickelharpa. Desde entonces todo un mundo lleno de posibilidades se abrió ante ella, convirtiéndose en la gran pionera en su divulgación en España.






Leyenda, su quinto disco, es una obra inspirada en la mitología y las fábulas relacionadas con mujeres ancestrales. “Hay un lado oscuro que las mujeres no estamos acostumbradas a mostrar, por razones sociales, históricas, por nuestra educación… Es una asignatura pendiente que tenemos las mujeres; la de aceptar ese lado oscuro y sentirnos bien con él (...) Estamos marcadas por mostrar ese lado luminoso, esa bondad… La mujer necesita conciliarse con esa parte que está más en la sombra (...) “Nunca se habla de lo difícil que es ser madre, está muy idealizado, y detrás de todo esto hay una historia de dolor, de sacrificio, y de preguntarte donde estoy yo, porque no llegas a todo. Por nuestras ambiciones ahora, es muy distinto a como lo vivían nuestras madres”.

TONI CASTARNADO para @ELPAIS 


domingo, 11 de septiembre de 2016

La crisis del petróleo de 1973 en España

 
Entre 1960 y 1973 la economía española creció entre más que ninguna otra de Europa, una diferencia que se explica en gran medida por la magnitud del atraso anterior. Antes de la Guerra Civil el PIB por habitante de España era el 62% del de los principales países europeos. Descendió 20 puntos en los años de la autarquía.

Esta etapa de fuerte expansión alteró profundamente la estructura económica de España. La industria se diversificó y extendió sus raíces más allá de las regiones industriales tradicionales, mientras el auge del turismo impulsaba la construcción y los servicios. Mediante la concesión de vías privilegiadas de crédito y de otras ventajas a determinados sectores y empresas públicas y privadas, los Gobiernos de Franco provocaron que la inversión industrial se distribuyera en función de los intereses políticos o particulares de los dirigentes de turno y no conforme a la rentabilidad o a las expectativas de futuro de cada sector. Consecuencia de todo ello, un fortísimo proceso migratorio convirtió a millones de campesinos empobrecidos en trabajadores urbanos mejor remunerados y, sobre todo, con mejores expectativas de futuro.

El 6 de octubre de 1973, día del Yom Kipur, las tropas de los países árabes vecinos lanzaron una ofensiva a gran escala contra Israel. Tras tres semanas de combates, los israelíes —contando con la ayuda de EEUU— lograron restablecer su hegemonía. Esta breve guerra iba a dejar un rastro profundo, y no solo en Oriente Próximo. Sabedores del soporte occidental al Estado hebreo, los países árabes decidieron utilizar el petróleo como arma económica y bloquearon los envíos previstos a los países que apoyaban a Israel. Los precios se triplicaron en muy pocas semanas y aún aumentarían más en los años siguientes.

Ante esta eventualidad, el último Gobierno de Franco optó por una repercusión tan solo parcial, absorbiendo el Estado una parte del aumento del coste del crudo por la vía de reducir los impuestos que gravaban el consumo de derivados. Esta política acomodaticia o compensatoria continuó tras la muerte de Franco y el inicio efectivo de la Transición. Sus resultados fueron, por un lado, un retraso en el proceso de ajuste, con el consiguiente mantenimiento de tasas de crecimiento relativamente altas, pero a costa de un agravamiento de los desequilibrios de fondo. Cuando la dimisión forzada de Carlos Arias Navarro —legatario de Franco— permitió el acceso de Adolfo Suárez a la presidencia del Gobierno, la situación ya era muy delicada. Los meses siguientes fueron los más intensos de la transición política.










La crisis de los años 1973-1985 fue una crisis de carácter mundial, pero que tuvo en España características específicas que podemos resumir en dos: la debilidad de los Gobiernos que tuvieron que afrontarla y una economía con graves defectos estructurales, surgidos de un crecimiento fuertemente intervenido y protegido de la competencia exterior. Las necesarias decisiones de ajuste se tomaron con retraso y arrostraron en consecuencia un mayor coste, y las deformaciones estructurales pasaron su factura en forma de unas tasas de paro muy superiores y más persistentes que las sufridas por otros países. Aunque la crisis se superó a mediados de la década de 1980, quedó por realizar buena parte de la reestructuración industrial y empresarial. Algo que finalmente tuvo que hacerse unos años después con no pocas dificultades.

Dicho esto, el lado positivo del balance no debe olvidarse. En aquellos años turbulentos, España consiguió transitar en paz de un sistema autoritario a la democracia en un proceso que, con todas sus limitaciones, cabe calificar de éxito.

Algunos de los rasgos de aquella crisis parecen comunes a los de la crisis actual: un origen exterior, una economía con serios problemas estructurales y, por razones diferentes, cierta debilidad en la acción política.

Carles Sudrià @ELPAÍS


El público prefiere...