Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de abril de 2021

domingo, 21 de marzo de 2021

domingo, 7 de febrero de 2021

Rita Fernández Queimadelos - (Arquitectas 3)

Rita Fernández Queimadelos (1911-2008)

MARÍA OVELAR para @ELPAIS

Fernández-Queimadelos se graduó en la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1940. “Se entendía de maravilla con sus maestros. La admiración era mutua. Para ella, las profesiones no eran cosa de hombres o de mujeres. Eran profesiones. Lo primordial era tener vocación y estar capacitada. Nos [a sus cinco hijos] animaba constantemente a ser autónomos”, cuenta su hija, la arquitecta Rita Iranzo.















Ella era arquitecta municipal de Mula y escolar provincial de Murcia. La construcción era cosa de hombres y no estaban preparados para recibir órdenes de una mujer. Pero mi madre no se achicaba. Ni siquiera ante el alcalde de Cartagena, el padre de Federico Trillo. Era rigurosa. Si se adulteraba el cemento o no se disponía de la zanja de cimentación adecuada, mandaba demoler. Y ellos se enfadaban. Presencié auténticos cataclismos”, recuerda su hija.

Quería ir a una exposición de Velázquez en el Prado, comer en la Residencia de Estudiantes y ver a sus nietos”. “Tu madre se te va a morir en el AVE’, me avisó el médico y yo pensé: ‘Pues mejor en el tren que en la UCI’.


domingo, 10 de enero de 2021

Matilde Ucelay Maórtua (Arquitectas 2)

 

En 1936 se graduó la primera arquitecta en España, la gallega Matilde Ucelay (1912-2008). 


De un entorno familiar muy vinculado a la Generación del 27 y a la Institución Libre de Enseñanza, después de trabajar en el Colegio de Arquitectos durante la Guerra Civil, fue depurada por el régimen franquista. 


Se la inhabilitó en 1942 para ejercer la profesión durante cinco años y de por vida para ocupar cargos públicos. “A Matilde la suprimieron de las listas del Colegio de Madrid y eso que había trabajado allí como secretaria”, relata la arquitecta y urbanista Inés Sánchez de Madariaga. Matilde trabajó durante los primeros cinco años de inhabilitación. “José María Arrillaga y Aurelio Botella firmaron varias creaciones suyas. Por desgracia, es imposible dilucidar cuáles o cuántas fueron”.


Matilde Ucelay Maórtua, la primera arquitecta española



Los primeros clientes de Ucelay eran extranjeros, los únicos que se fiaban de una mujer. Ideó casas excelentes, cómodas y racionales”.


Matilde Ucelay recibió el Premio Nacional de Arquitectura en 2004.


MARÍA OVELAR para @ELPAIS



miércoles, 2 de diciembre de 2020

Arquitectas (1)

 MARÍA OVELAR para @ELPAIS

Las mujeres que se graduaron en Arquitectura en nuestro país antes de 1960 se cuentan con los dedos. Su huella está impresa en el paisaje arquitectónico, pero sus nombres han sido borrados o ignorados. Muchos de los archivos de estas proyectistas se tiraron, se suprimieron o se relegaron. No se las cita en las universidades y la mayoría ha fallecido.

“Cuando empezamos a investigar, el gremio se burló: ‘¿Qué importancia tiene saber quién fue la primera colegiada?’, nos preguntaban. Nos pusieron trabas. Además, falta bibliografía y en los colegios no figuran sus proyectos”, cuenta María Carreiro, coautora el libro Arquitectas pioneras de Galicia (Universidade Da Coruña).


Rita Fernández-Queimadelos entre sus compañeros de promoción


En los años treinta, se matricularon cuatro y terminaron tres. Entre los cincuenta y sesenta, cinco. A partir de los sesenta y hasta 1975, se graduaron en Arquitectura menos de diez mujeres por año en Barcelona y en Madrid.

Inteligentes y cerebrales, tardaban menos que sus compañeros en terminar la carrera. “Era costoso y laborioso acceder a Arquitectura. Debían formarse en dibujo, química, biología y matemáticas y hablar dos idiomas. Muchos candidatos se rendían o dedicaban lustros.

Las edificaciones de estas pioneras no apelaban a la espectacularidad, algo imperdonable en un sector dominado por “grandes maestros”. Tanto se despreciaba su ímpetu constructivo (aceptaban buena parte de los encargos) que las apodaron “las firmonas”. 


Viviendas para gitanos en Campaió, Poio, Pontevedra (1970-72),
del matrimonio formado por Pascuala Campos de Michelena y César portela


Hoy, en las aulas, las mujeres han sobrepasado a los hombres. En la práctica, la brecha continúa como si ese dato no se hubiese actualizado. Peor remuneradas, víctimas del empleo a tiempo parcial y del acoso y presión por estar embarazadas.

“El 30% de los colegiados son mujeres; del profesorado, solo el 23%, por no hablar de los jurados de los premios, copados por hombres; además, es muy difícil que te publiquen. Si no se aplican políticas positivas que prioricen a la mujer”, alerta Carreiro, “nunca alcanzaremos la igualdad”.

Arquitectas pioneras de Galicia (María Carreiro y Cándido Pérez, Universidade Da Coruña)

sábado, 11 de mayo de 2019

Carmen de Burgos, ‘Colombine’, la pionera borrada de la historia

"Lo que más importancia ha tenido hasta ahora, en lo que se llama pomposamente 'progreso del feminismo en España', es discutir si se debe decir concejal o concejala…", escribía en Nuevo Mundo, el 5 de diciembre de 1924.

Periodista, nacida en Almería en 1867, la primera redactora en plantilla en un periódico en España y la primera corresponsal de guerra del país. Una mujer a quien el franquismo y la Iglesia borraron eficazmente de la historia de las letras españolas.



En un momento en el que las mujeres no podían hacer nada sin la aprobación de un hombre y no eran dueñas casi ni de sí mismas, dejó a su marido, aprobó unas oposiciones de maestra y se marchó con su hija a vivir a Madrid.

Se rodeó de Galdós, Emilia Pardo Bazán, Gregorio Marañón, mantuvo correspondencia con Juan Ramón Jiménez... Compartía con ellos la preocupación por el devenir del país.

'Colombine', por Julio Romero de Torres


Escribía desde lo que hoy se llamaría perspectiva de género mucho antes de que existiera ese concepto. Era consciente del poder que le daba el llegar a los lectores. Uno de sus primeros reportajes trataba sobre la situación de los niños en las cárceles. Ese fue solo el principio de una prolija carrera: más de cien novelas cortas, una docena de largas, ensayos, traducciones, cerca de 10.000 artículos de prensa

“Hagamos a la mujer ilustrada, ayudémosla a buscar la subsistencia honradamente” (1904). Hizo campaña por el voto femenino en 1906, a la vez que las sufragistas británicas. Cubrió la guerra de Melilla, donde no solo narró la contienda, también la vida cotidiana de los soldados.

'Colombine' fotografiada en Melilla por Goñi en 1909


Batalló —muy posiblemente literalmente en el hostil ambiente de las redacciones— por hablar contra la pena de muerte, a favor del voto femenino, de la situación de los trabajadores más desfavorecidos…


'Heraldo de Madrid' del 25 de agosto de 1914


El querer vivir su vida y su afán de progreso social la llevaron a ser pionera en muchos campos, incluso en el que la borró de la historia, ya que fue la primera mujer que aparecía en las listas de autores prohibidos durante el franquismo.


'Colombine' (en el centro de negro y con collar). Conferencia contra la pena de muerte. Ateneo de Madrid, 1931


Las 10.000 crónicas de Colombine, la primera corresponsal de guerra
Perico el de los palotes era mujer. Rut de las Heras Bretín para @EL PAÍS

El ensayismo de Carmen de Burgos, Colombine, en defensa de la igualdad de la mujer
Carmen de Burgos, Colombine. Periodista universal. Estudio y edición de Concepción Núñez Rey

viernes, 8 de marzo de 2019

sábado, 22 de septiembre de 2018

Biología evolutiva

¿Te has parado alguna vez a pensar por qué tienes una cabeza? Parece que tener una cabeza es un prerrequisito si eres algún tipo de vertebrado: un pez, un anfibio, un reptil, un ave o un mamífero. También tienen cabeza muchos invertebrados, pero algunos no. Para responder a la pregunta ¿por qué tenemos cabeza?, nos resultará útil saber en qué momento nuestros antepasados desarrollaron este elemento anatómico”.

He aquí de nuevo el enfoque evolucionista de las cuestiones filosóficas más elementales.

Para producir un ser humano se ha tenido que dar tal concatenación de sucesos contingentes que la probabilidad combinada de todos ellos es ínfima. Alice Roberts repasa los más importantes con minuciosidad de anatomista.




Da igual lo bien adaptado que estés si te cae un meteorito encima”, escribe Roberts en referencia al asteroide Chicxulub que cayó hace 66 millones de años sobre la península del Yucatán y causó la extinción de los dinosaurios, dejando de paso la vía libre para la diversificación de los hasta entonces marginales mamíferos primitivos. “Si Chicxulub no hubiera chocado con la Tierra, es muy poco probable que hubieran aparecido humanos en el planeta. En todo caso, solo conocemos una historia de la vida en el universo, la de la Tierra, y en esas condiciones no hay manera de calcular la probabilidad de que haya ocurrido. Solo el tiempo dirá si la vida —y en particular la vida inteligente— es un suceso probable o si, como nos parece ahora, se trata casi de un milagro.


Cada parte de nuestro cuerpo tiene un origen evolutivo, o en realidad varios, en acumulación uno detrás de otro hasta generar un resultado de exquisita improbabilidad. El origen del cráneo y de los sentidos; la forma en que un grupo de arcos branquiales se transformó en la laringe y las articulaciones maxilares que hoy nos permiten hablar; la organización segmentada del cuerpo (como se revela en las vértebras y las costillas) y nuestra relación profunda con las moscas y demás insectos y artrópodos; el pulmón y el corazón, el tubo digestivo, los genitales, las extremidades y todo lo demás.

Todo ello permeado por una sensación reconfortante de improbabilidad.

Cueva de El Castillo en Puente Viesgo, Cantabria. Manos en negativo



El enigma sin resolver de lo que nos hace humanos. J. Sampedro @ELPAÍS

La increíble improbabilidad del ser. La evolución y cómo hemos llegado a ser humanos. Alice Roberts.

sábado, 12 de mayo de 2018

Juguetes prehistóricos

La gente de la cultura Magdaleniense decoró las paredes rocosas de Altamira en España y de Lascaux en Francia. Pero los magdalenienses no se limitaron a la pintura. En el registro arqueológico de este periodo abundan objetos decorativos artesanales: bisutería de hueso y conchas, y estatuíllas talladas en hueso, marfil o cuerno.

Una de estas figuras, hallada en la localidad pirenaica de Istúritz, representa un león de las cavernas y está esculpida en un fragmento de cornamenta de reno de unos 10 centímetros de largo. Los arqueólogos sugieren que era un colgante ritual. Pero existe otra explicación: pudo haber sido el juguete de un niño.




León de Istúritz




Se está revisando el registro arqueológico para identificar objetos, como el león de Isturitz, que pueden haber pasado desapercibidos como juguetes infantiles. Muchos de los candidatos son estatuillas supuestamente religiosas que fueron etiquetadas así.


Durante mucho tiempo los niños, al igual que las mujeres, eran invisibles en la interpretación arqueológica. En una disciplina históricamente dominada por los hombres y sus sesgos, el hecho de que un artefacto prehistórico pudiese haber pertenecido a un niño probablemente ni se les pasara por la cabeza.


Los juguetes invisibles de la prehistoria 
B. Martín @ELPAÍS

sábado, 11 de noviembre de 2017

Art Thinking. Transformar la educación a través de las artes


En la pedagogía tradicional el esfuerzo está asociado al dolor, al malestar, y a la idea de que adquirir conocimiento tiene que ver con la ansiedad, el miedo o la evaluación.

Los colegios son el primer freno con el que se encuentran los niños. Los programas educativos priman materias como las matemáticas y arrinconan las más artísticas como la música o el dibujo, bajo el pretexto de que no son útiles a la hora de encontrar un empleo. La escuela mata la creatividad.

Las profesoras universitarias María Acaso y Clara Megías han desarrollado una nueva metodología para darle la vuelta a la forma de dar clase. Su propuesta es incorporar el arte en la educación para generar placer y de esa forma conseguir que el esfuerzo y la constancia aparezcan de forma automática.

Su método, al que han llamado Art Thinking, tiene como base los descubrimientos de la neuroeducación, que estudia cómo aprende el cerebro, y cuyo principal hallazgo es que para que se produzca el aprendizaje es necesario encender una emoción, despertar la curiosidad del estudiante. Para ello, su metodología se inspira en los procesos de creación de arte.

En su libro, las dos profesoras desarrollan los cuatro puntos clave de esa nueva metodología: pensamiento divergente, incorporación del placer, alumnos y profesores como productores de contenidos y trabajo colaborativo y por proyectos.

"En la escuela se aprende a través de la memorización, sin pensar. La gente llega a la edad adulta y no sabe pensar por sí misma, se han dedicado a reproducir lo que dicen otros. Es cierto que necesitamos información en nuestra memoria, pero hay que cambiar el proceso por el que nos llega".

Investigar y analizar por uno mismo. Cuestionar lo que se da como cierto. Eso es lo que hace el arte.

Profesoras contra la pedagogía tóxica @ELPAÍS - MADRID

domingo, 14 de mayo de 2017

Artemisia y el odio

Artemisia Gentileschi aprendió el oficio en casa y tuvo ocasión de perfeccionarlo en Florencia, bajo la protección de Cosme II de Medici. Se convertía así en la primera mujer que accedía a la Academia de Pintura y en el asombro de una ciudad “moderna” en la que pudo entablar amistad con Galileo Galilei.






Artemisia, hija del pintor florentino Orazio Gentileschi, fue violada por uno de los maestros que se ocuparon de instruirla, Agostino Tassi. Las penurias y las torturas que hubo de sufrir hasta prosperar la denuncia convirtieron el arte en un espacio de justicia más o menos subconsciente, un lugar donde Artemisia ejercía de pintora y de tribunal de los hombres.



Artemisia Gentileschi - Judith Beheading Holofernes - WGA8563.jpg


La artista romana acudía una y otra vez al mito de Judit y de Holofernes, al sacrificio del Bautista, al martirio que Jael infligió a Sísara, un capítulo gore del Antiguo Testamento que recrea la frialdad de la heroína judía clavando un cincel en la cabeza del general del ejército de Canaán.

El tenebrismo proporciona un contraste elocuente al criterio teatral de Gentileschi. No puede ser más explícita ni más abundante la sangre que mana de la garganta de Holofernes en el lienzo de 1613, como no puede ser más parecido el rostro de Judit al de la propia Artemisia.






Se hacía justiciera la pintora, vengaba en los lienzos los obstáculos de una carrera contra corriente que la ha transformado en mito del feminismo por su capacidad emancipadora, por su valentía, por su independencia, por su vocación viajera -Nápoles, Venecia, Londres- y por el respeto que llego a adquirir en la fiebre estética del barroco italiano.

Rubén Amón @ELPAIS

miércoles, 8 de marzo de 2017

Isabel Barreto, la primera almirante


La Conquista sigue siendo un periodo condenado al ostracismo, en este caso por lo incómoda que resulta para ciertas ideologías pujantes y el rechazo consciente de las carpetovetónicas. Llama la atención la atonía con que se trata comparado con las historias de piratas: la casi desconocida exploración del Pacífico por los españoles le da veinte patadas a cualquiera de ellas.

La figura femenina ha pasado prácticamente desapercibida en el relato colonial, en el que el conquistador típico era un varón soltero de unos treinta años, a pesar de que se calcula que aproximadamente uno de cada cuatro colonos españoles en América era mujer. Esto se debe a que en las crónicas, la mayoría escritas por frailes o misioneros, se las suele omitir. El caso es que existe una larga tradición hispana de mujeres acompañando a sus soldados, pero es lo que tienen los prejuicios, que se perpetúan.





Hay una expedición asombrosa por varios aspectos únicos, el segundo viaje del adelantado Álvaro de Mendaña a las islas Salomón. No solo es el viaje más largo realizado en el Pacífico con esos cascarones de madera de apenas trescientas toneladas que llamaban naos, sino que además acabó siendo dirigido por su esposa, doña Isabel Barreto, primera almirante de la historia de España, además de gobernadora y adelantada.

Y aquí llega lo mejor del asunto… lo que se conoce viene escrito por mano de un enemigo acérrimo, el piloto mayor de la expedición, el portugués Pedro Fernández de Quirós.

Isabel nació en Pontevedra en 1567, en el seno de una rica familia de exploradores y gobernadores portugueses. La familia se trasladó al virreinato del Perú, donde formaron parte de la alta sociedad limeña. Allí conoció en 1585 a Don Álvaro de Mendaña, que con cuarenta y cuatro años le doblaba la edad, y con el que se casó.

Mendaña había descubierto las islas Salomón en su primer viaje y desde entonces había dedicado la friolera de veinticinco años a obtener la autorización pertinente para volver y poblarlas, además de aprestar la expedición; en estos preparativos ayudaron los cuarenta mil ducados que puso doña Isabel de su dote (que al cambio actual equivalen a un montón de dinero, más o menos) y la llegada del nuevo virrey don García Hurtado de Mendoza.

En 1595 la pequeña flota se hizo a la mar desde El Callao en busca de las míticas Salomón, de donde supuestamente salió el oro para construir el famoso templo bíblico. Formaban parte de ella casi trescientos hombres entre feroces soldados y supersticiosos marineros, que protestaron amargamente por la presencia de noventa y ocho mujeres y niños a bordo.

Las primeras islas que encontraron las bautizó Mendaña como islas Marquesas en honor del virrey. En la siguiente etapa del viaje, los días pasaban, la comida se consumía, pero ni rastro de las dichosas islas, a pesar de que su localización era conocida. El piloto mayor se convirtió en el centro de todas las críticas, aunque hay que decir que no era culpa suya, sino del deficiente sistema de cálculo de la longitud usado en la época. ALEJANDRO GARCÍA
Continuará


Isabel Barreto, la reina de los mares del Sur


No fueron solos. Mujeres en la conquista y colonización de América


sábado, 14 de enero de 2017

Ana Alcaide




A Ana Alcaide (Madrid, 1976) un viaje a Suecia con motivo de una beca para estudiar biología le cambió la vida. En principio iba a estar un año, pero al final se quedó cuatro y aprovechó la experiencia al máximo. Movida por su alma aventurera, allí descubrió la viola de teclas, un instrumento de origen sueco cuyos vestigios se remontan al siglo XIV y su nombre original es el nickelharpa. Desde entonces todo un mundo lleno de posibilidades se abrió ante ella, convirtiéndose en la gran pionera en su divulgación en España.






Leyenda, su quinto disco, es una obra inspirada en la mitología y las fábulas relacionadas con mujeres ancestrales. “Hay un lado oscuro que las mujeres no estamos acostumbradas a mostrar, por razones sociales, históricas, por nuestra educación… Es una asignatura pendiente que tenemos las mujeres; la de aceptar ese lado oscuro y sentirnos bien con él (...) Estamos marcadas por mostrar ese lado luminoso, esa bondad… La mujer necesita conciliarse con esa parte que está más en la sombra (...) “Nunca se habla de lo difícil que es ser madre, está muy idealizado, y detrás de todo esto hay una historia de dolor, de sacrificio, y de preguntarte donde estoy yo, porque no llegas a todo. Por nuestras ambiciones ahora, es muy distinto a como lo vivían nuestras madres”.

TONI CASTARNADO para @ELPAIS 


martes, 2 de agosto de 2016

Cecilia







Evangelina Sobredo Galanes
Madrid, 11 de octubre 1948 / Colinas de Trasmonte (Zamora), 2 de agosto de 1976
STTL

domingo, 8 de marzo de 2015

Mujeres artistas


En 1971 la profesora Linda Nochlin se preguntaba por la inexistencia de grandes mujeres artistas en el célebre artículo publicado por la revista Art News ‘¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas?’. A partir de este texto fundamental de la crítica de arte de orientación feminista se abría una línea de investigación que pretendía demostrar cómo la presencia de mujeres artistas se había visto silenciada sistemáticamente por la historiografía dominante.



GUERRILLA GIRS 1989


Ventajas de ser mujer artista:
- Saber que tu carrera profesional puede repuntar cumplidos los ochenta años.
- Tener la garantía de que, no importa el tipo de arte que hagas, se etiquetará siempre como femenino.
- Tener la oportunidad de elegir entre una carrera profesional y la maternidad.
- No tener que pasar por el bochorno de que te llamen genio...
 
 
La escasa importancia que han tenido las mujeres y otras minorías en el relato oficial también forma parte de nuestra historia. Las mujeres, vinculadas casi siempre al entorno doméstico, han tenido que pelear por hacerse visibles en el espacio público, desestabilizando la mirada omnipresente del patriarcado para desmontar las concepciones de “genio” otorgado exclusivamente al hombre occidental, blanco, heterosexual y de clase media.
 
Las mujeres han sido consideradas primero musas inspiradoras y luego artistas, como lo fueron Georgia O’Keeffe, Frida Kahlo, Anni Albers o Lee Krasner, que, por no ser, no fue ni musa, sino una aguerrida defensora de la obra de su marido, Jackson Pollock.
 
Recordemos también a aquellas que estuvieron allí junto a ellos, aunque desenfocadas o fuera de cámara, ignoradas y en segundo plano: en las surrealistas noches toledanas junto a algunos de los insignes alumnos de la Residencia de Estudiantes, como Maruja Mallo; las que se divirtieron en silencio en el Cabaret Voltaire, como Sophie Taeuber-Arp, o las que se entregaron concienzudamente al proyecto de la Bauhaus, como Gunta Stölzl. Y están ellas, las “diferentes”, las que ni siquiera necesitaron ir acompañadas de hombres, esas que se asentaron al otro lado del Sena en el París de entreguerras convertido en capital de la vanguardia y que la historia ha denominado como las mujeres de la otra orilla —Natalie Barney, Romaine Brooks o Tamara de Lempicka—.
 
Guerrilla Girls1985-2015. Del 30 de enero al 26 de abril. Matadero Madrid.
 
 
 
 
 
 
 
 

martes, 17 de febrero de 2015

Giner de los Ríos

El hombre que modernizó la educación en España


La obra de Francisco Giner de los Ríos no fue un proyecto exclusivo de renovación filosófica, sino, sobre todo, un amplio programa reformador de la vida española que tuvo como núcleo vertebrador la dimensión pedagógica, la construcción interior de un hombre nuevo que mediante una educación laica y de profunda base científica y moral diese un vuelco a la anquilosada vida pública española.

Giner de los Ríos fue un hombre de pensamiento pero también de acción. Su legado como ensayista y filósofo no hubiera sido tan destacado sin su mayor creación: la Institución Libre de Enseñanza. Un proyecto que él mismo edificó y dirigió –junto a otros ilustres como Gumersindo de Azcárate o Nicolás Salmerón– en el que defendían la libertad de cátedra y rechazaban las correas dogmáticas que trataban de imponerles.

La Institución Libre de Enseñanza arrancó en 1876 como un organismo educativo privado y laico. Primero en las universidades y después en los ámbitos de la educación primaria. Hasta 1936, año en el que comenzó la Guerra Civil, un conflicto en el que además el bando sublevado confiscaría todos sus bienes, la ILE se convirtió en la vanguardia de la educación con sus novedosas técnicas que rompían con todo lo anterior.

El oxígeno que la ILE aportó a la decadente España de finales del XIX fue fundamental para conformar el sentir de los futuros miembros de la Generación del 27. Aquella ILE fue una puerta de entrada para el pensamiento de algunas de las mentes más destacadas del panorama internacional, como Charles Darwin, John Dewey, María Montessori, León TolstoiH. G. Wells, que colaboraron con el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza (BILE). Un Boletín en el que también se recogieron voces españolas destacadas como las deSantiago Ramón y Cajal, Miguel de Unamuno, Gabriela Mistral, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Azorín o Eugenio D'Ors.


Ronda, Málaga, 10-10-1839 / Madrid, 17-2-1915
 
 
 
 


jueves, 6 de noviembre de 2014

Juana I de Castilla

CANAL UNED RADIO
Juana I de Castilla. Una vida de amor
por José Miguel López Villalba





Toledo, 6 de noviembre de 1479 – Tordesillas, 12 de abril de 1555





El público prefiere...