domingo, 26 de abril de 2015

Shakespeare, 451 años


John Everett Millais: 'Ofelia' (1851-2). Colección Tate Britain, Londres



Shakespeare, entre tantísimas otras, posee una característica extraña; al leérselo o escuchárselo, se lo comprende sin demasiadas dificultades, o el encantamiento en que nos envuelve nos obliga a seguir adelante. Pero si uno se detiene a mirar mejor, o a analizar frases que ha comprendido en primera instancia, se percata a menudo de que no siempre las entiende, de que resultan enigmáticas, de que contienen más de lo que dicen, o de que, además de decir lo que dicen, dejan flotando en el aire una niebla de sentidos y posibilidades, de resonancias y ecos, de ambigüedades y contradicciones; de que no se agotan ni se acaban en su propia formulación, ni por lo tanto en lo escrito.

Frecuento a Shakespeare porque para mí es una fuente de fertilidad, un autor estimulante. Lejos de desanimarme, su grandeza y su misterio me invitan a escribir, me espolean, incluso me dan ideas: las que él sólo esbozó y dejó de lado, las que se limitó a sugerir o a enunciar de pasada y decidió no desarrollar ni adentrarse en ellas. Las que no están expresas y uno debe “adivinar”.

Shakespeare, el mayor inspirador
Javier Marías @ ELPAIS





Ford Madox Brown: 'Rey Lear' (1848-9), óleo. Tate Britain, Londres





26-4-1564 / 16-4-1616

domingo, 8 de marzo de 2015

Mujeres artistas


En 1971 la profesora Linda Nochlin se preguntaba por la inexistencia de grandes mujeres artistas en el célebre artículo publicado por la revista Art News ‘¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas?’. A partir de este texto fundamental de la crítica de arte de orientación feminista se abría una línea de investigación que pretendía demostrar cómo la presencia de mujeres artistas se había visto silenciada sistemáticamente por la historiografía dominante.



GUERRILLA GIRS 1989


Ventajas de ser mujer artista:
- Saber que tu carrera profesional puede repuntar cumplidos los ochenta años.
- Tener la garantía de que, no importa el tipo de arte que hagas, se etiquetará siempre como femenino.
- Tener la oportunidad de elegir entre una carrera profesional y la maternidad.
- No tener que pasar por el bochorno de que te llamen genio...
 
 
La escasa importancia que han tenido las mujeres y otras minorías en el relato oficial también forma parte de nuestra historia. Las mujeres, vinculadas casi siempre al entorno doméstico, han tenido que pelear por hacerse visibles en el espacio público, desestabilizando la mirada omnipresente del patriarcado para desmontar las concepciones de “genio” otorgado exclusivamente al hombre occidental, blanco, heterosexual y de clase media.
 
Las mujeres han sido consideradas primero musas inspiradoras y luego artistas, como lo fueron Georgia O’Keeffe, Frida Kahlo, Anni Albers o Lee Krasner, que, por no ser, no fue ni musa, sino una aguerrida defensora de la obra de su marido, Jackson Pollock.
 
Recordemos también a aquellas que estuvieron allí junto a ellos, aunque desenfocadas o fuera de cámara, ignoradas y en segundo plano: en las surrealistas noches toledanas junto a algunos de los insignes alumnos de la Residencia de Estudiantes, como Maruja Mallo; las que se divirtieron en silencio en el Cabaret Voltaire, como Sophie Taeuber-Arp, o las que se entregaron concienzudamente al proyecto de la Bauhaus, como Gunta Stölzl. Y están ellas, las “diferentes”, las que ni siquiera necesitaron ir acompañadas de hombres, esas que se asentaron al otro lado del Sena en el París de entreguerras convertido en capital de la vanguardia y que la historia ha denominado como las mujeres de la otra orilla —Natalie Barney, Romaine Brooks o Tamara de Lempicka—.
 
Guerrilla Girls1985-2015. Del 30 de enero al 26 de abril. Matadero Madrid.
 
 
 
 
 
 
 
 

martes, 17 de febrero de 2015

Giner de los Ríos

El hombre que modernizó la educación en España


La obra de Francisco Giner de los Ríos no fue un proyecto exclusivo de renovación filosófica, sino, sobre todo, un amplio programa reformador de la vida española que tuvo como núcleo vertebrador la dimensión pedagógica, la construcción interior de un hombre nuevo que mediante una educación laica y de profunda base científica y moral diese un vuelco a la anquilosada vida pública española.

Giner de los Ríos fue un hombre de pensamiento pero también de acción. Su legado como ensayista y filósofo no hubiera sido tan destacado sin su mayor creación: la Institución Libre de Enseñanza. Un proyecto que él mismo edificó y dirigió –junto a otros ilustres como Gumersindo de Azcárate o Nicolás Salmerón– en el que defendían la libertad de cátedra y rechazaban las correas dogmáticas que trataban de imponerles.

La Institución Libre de Enseñanza arrancó en 1876 como un organismo educativo privado y laico. Primero en las universidades y después en los ámbitos de la educación primaria. Hasta 1936, año en el que comenzó la Guerra Civil, un conflicto en el que además el bando sublevado confiscaría todos sus bienes, la ILE se convirtió en la vanguardia de la educación con sus novedosas técnicas que rompían con todo lo anterior.

El oxígeno que la ILE aportó a la decadente España de finales del XIX fue fundamental para conformar el sentir de los futuros miembros de la Generación del 27. Aquella ILE fue una puerta de entrada para el pensamiento de algunas de las mentes más destacadas del panorama internacional, como Charles Darwin, John Dewey, María Montessori, León TolstoiH. G. Wells, que colaboraron con el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza (BILE). Un Boletín en el que también se recogieron voces españolas destacadas como las deSantiago Ramón y Cajal, Miguel de Unamuno, Gabriela Mistral, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Azorín o Eugenio D'Ors.


Ronda, Málaga, 10-10-1839 / Madrid, 17-2-1915
 
 
 
 


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