martes, 27 de abril de 2010

Garcilaso
















Si Garcilaso volviera
yo sería su escudero;
que buen caballero era.

(Rafael Alberti, Marinero en tierra)




XXVIII

Boscán, vengado estáis, con mengua mía,
de mi rigor pasado y mi aspereza,
con que reprehenderos la terneza
de vuestro blando corazón solía.

Agora me castigo todavía
de tal salvatiquez y tal torpeza ;
mas es a tiempo que de mi bajeza
correrme y castigarme bien podría.

Sabed que en mi perfecta edad y armado,
con mis ojos abiertos, me he rendido
al niño que sabéis, ciego y desnudo.

De tan hermoso fuego consumido
nunca fue corazón. Si preguntado
soy lo demás, en lo demás soy mudo.





XI

Hermosas ninfas, que en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas,

agora estéis labrando embebecidas,
o tejiendo las telas delicadas ;
agora unas con otras apartadas,
contándoos los amores y las vidas ;

dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,
y no os detendréis mucho según ando :

que o no podréis de lástima escucharme,
o convertido en agua aquí llorando,
podréis allá despacio consolarme.





V

Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo ;
vos sola lo escrebisteis, yo lo leo
tan solo, que aún de vos me guardo en ésto.

En ésto estoy y estaré siempre puesto ;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros ;
mi alma os ha cortado a su medida ;
por hábito del alma misma os quiero.

Cuanto tengo confieso yo deberos ;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir y por vos muero.








Garcilaso de la Vega
Toledo 1501 - Niza 1536


Caballero del ejército imperial de Carlos I, él y su amigo Juan Boscán son los responsables de la introducción de la nueva métrica italiana y los temas renacentistas en la lírica hispánica.

Su obra no es muy abundante. La primera publicación era un apéndice en la obra de Juan Boscán, publicada por la viuda de éste. Rápidamente se editó por separado. Su elegancia y perfección formal le convirtieron en el poeta moderno más tempranamente editado y estudiado.

Garcilaso fue herido de muerte en el asalto a la fortaleza de Le Muy (Provenza) durante la tercera guerra entre Carlos I y Francisco I de Francia.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

El público prefiere...